junio 29, 2009

Lunes 29

29 posts en 29 días. Cuando comencé con este blog no pensé convertirme en un adicto y dependiente de él. Alguna vez me puse a pensar cuánto tiempo tardaría en llegar a esta cuota. Hoy, luego de más de dos años, lo logré.

Y para este lunes, una canción lunesina.


junio 26, 2009

Premio Nobel (de Literatura, por favor)

Destino

Amor es un algo sin nombre
que obsesiona a un hombre por una mujer.
Yo estoy obsesionado contigo
El mundo es testigo de mi frenesí.
Por más que se oponga el destino, serás para mí...
No habrá una barrera en el mundo
que mi amor profundo no rompa por tí

Ariel Ruiz

junio 25, 2009

I Can't Make You Love Me

Casualmente hoy es cumpleaños de George Michael. Casualmente voy a poner una canción que me gusta y casualmente es esta:



Felicidades tocayo.

junio 23, 2009

Pink & Led



Ya la perdí

Elegía II de Garcilaso de la Vega

La Elegía II de Garcilaso fue compuesta en 1535, pocos meses antes de su muerte, cuando el poeta ya había alcanzado su madurez literaria. En ese tiempo parece que se hallaba envuelto en una relación amorosa con una dama napolitana, que no se ha podido identificar, pero que pudo inspirar una serie poemática de la que, sin duda, esta Elegía II es la muestra más interesante, una composición que genéricamente se encuadra en la sección de los ensayos epistolares de Garcilaso (junto a su Elegía I y su Epístola a Boscán).

En la parte central de la composición (vv. 36-144), Garcilaso confiesa a Boscán que de Trápani irá luego a Nápoles (la patria de la sirena Parténope) que, en un tiempo, fue la ciudad del ocio literario y del amor (vv. 37-39). El poeta revela que allí tuvo un amor y recrea un viejo tópico de la elegía latina: la sospecha, o la certeza, de creer a su amada en los brazos de otro hombre, aprovechando la larga ausencia de su amante:

Allí mi corazón tuvo su nido
un tiempo ya; más no sé, triste, agora
o si estará ocupado o desparcido. (vv. 40-42)

El poeta comunica a su amigo la causa principal de su sufrimiento, los celos («un frío temor»), que no le deja vivir (vv. 43-45). Envuelto en la celosa espiral que lo arrastra, el poeta pretende justificar sus sospechas con argumentos propios del vano discurrir escolástico; por eso recurre al símil del agua y del fuego para aclarar la fatídica relación entre el amor y la ausencia. Del mismo modo que la poca agua aviva el fuego y la mucha lo apaga, la breve ausencia acrecienta el amor (vv. 49-63) y la larga lo mata (vv. 64-69). Sin embargo, el poeta se considera al margen de ese ejemplo, pues, para él, que el amor lo aflige y lo atormenta, la ausencia aumenta su fatídico temor (vv. 70-72). El poeta se considera destinado a amar (vv. 76-78); por eso cree que, para que su amor se apague, la ausencia debía ser infinita, lo cual es imposible porque la ausencia se acabaría con la vida (vv. 79-84).

junio 21, 2009

Un día ausente, sin ese sonido...

Este que debería ser uno de los mejores días de mi vida, no lo fue. Me hace falta escuchar el sonido de una Campanita explosiva, la única razón por la que permanezco en este mundo, por quien solo me haría un tatuaje encima del corazón. Hoy, me hiciste mucha falta. No sabes cuánto. Te amo.

Cómo librarme de ti

junio 17, 2009

En mi ventana

Me doy cuenta de que me faltas...

Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.

Jaime Sabines

El cántaro roto

Abrí los ojos, los alcé hasta el cielo y vi cómo la noche se cubría de estrellas.
¡Islas vivas, brazaletes de islas llameantes, piedras ardiendo, respirando, racimos de piedras vivas,
cuánta fuente, qué claridades, qué cabelleras sobre una espalda oscura,
cuánto río allá arriba, y ese sonar remoto de agua junto al fuego, de luz contra la sombra!
Harpas, jardines de harpas.

Pero a mi lado no había nadie.
Sólo el llano: cactus, huizaches, piedras enormes que estallan bajo el sol.
No cantaba el grillo,
había un vago olor a cal y semillas quemadas,
las calles del poblado eran arroyos secos
y el aire se habría roto en mil pedazos si alguien hubiese gritado: ¿quién vive?
Cerros pelados, volcán frío, piedra y jadeo bajo tanto esplendor, sequía, sabor de polvo,
rumor de pies descalzos sobre el polvo, ¡y el pirú en medio del llano como un surtidor petrificado!

¿Abrir los ojos o cerrarlos, todo es igual?
Castillos interiores que incendia el pensamiento porque otro más puro se levante, sólo fulgor y llama,
semilla de la imagen que crece hasta ser árbol y hace estallar el cráneo,
palabra que busca unos labios que la digan,
sobre la antigua fuente humana cayeron grandes piedras,
hay siglos de piedras, años de losas, minutos espesores sobre la fuente humana.

Hay que dormir con los ojos abiertos, hay que soñar con las manos,
soñemos sueños activos de río buscando su cauce, sueños de sol soñando sus mundos,
hay que soñar en voz alta, hay que cantar hasta que el canto eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros,
cantar hasta que el sueño engendre y brote del costado del dormido la espiga roja de la resurrección,
el agua de la mujer, el manantial para beber y mirarse y reconocerse y recobrarse,
el manantial para saberse hombre, el agua que habla a solas en la noche y nos llama con nuestro nombre,
el manantial de las palabras para decir yo, tú, él, nosotros, bajo el gran árbol viviente estatua de la lluvia,
para decir los pronombres hermosos y reconocernos y ser fieles a nuestros nombres
hay que soñar hacia atrás, hacia la fuente, hay que remar siglos arriba,
más allá de la infancia, más allá del comienzo, más allá de las aguas del bautismo,
echar abajo las paredes entre el hombre y el hombre, juntar de nuevo lo que fue separado,
vida y muerte no son mundos contrarios, somos un solo tallo con dos flores gemelas,
hay que desenterrar la palabra perdida, soñar hacia dentro y también hacia afuera,
descifrar el tatuaje de la noche y mirar cara a cara al mediodía y arrancarle su máscara,
bañarse en luz solar y comer los frutos nocturnos, deletrear la escritura del astro y la del río,
recordar lo que dicen la sangre y la marea, la tierra y el cuerpo, volver al punto de partida,
ni adentro ni afuera, ni arriba ni abajo, al cruce de caminos, adonde empiezan los caminos,
porque la luz canta con un rumor de agua, con un rumor de follaje canta el agua
y el alba está cargada de frutos, el día y la noche reconciliados fluyen como un río manso,
el día y la noche se acarician largamente como un hombre y una mujer enamorados,
como un solo río interminable bajo arcos de siglos fluyen las estaciones y los hombres,
hacia allá, al centro vivo del origen, más allá de fin y comienzo.

Octavio Paz Lozano

junio 16, 2009

Primera velada

Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana arrimaban,
pícaros, su fronda pícara.

Asentada en mi sillón,
desnuda, juntó las manos.
Y en el suelo, trepidaban,
de gusto, sus pies, tan parvos.

-Vi cómo, color de cera,
un rayo con luz de fronda
revolaba por su risa
y su pecho -en la flor, mosca ,

-Besé sus finos tobillos.
Y estalló en risa, tan suave,
risa hermosa de cristal.
desgranada en claros trinos...

Bajo el camisón, sus pies
-¡Basta, basta!» -se escondieron.
-¡La risa, falso castigo
del primer atrevimiento!

Trémulos, pobres, sus ojos
mis labios besaron, suaves:
-Echó, cursi, su cabeza
hacia atrás: «Mejor, si cabe...!

Caballero, dos palabras...»»
-Se tragó lo que faltaba
con un beso que le hizo
reírse... ¡qué a gusto estaba!

-Desnuda, casi desnuda;
y los árboles cotillas
a la ventana asomaban,
pícaros, su fronda pícara.

Versión de Andrés Holguín

Bailando descalzo

La misma canción cantada por Jewel, The Mission UK y U2. Gracias a Patty Smith

Versión original de Patty Smith:




Versión (decepcionante) de Jewel:



Con The Mission UK:




La mejor versión, obviamente, de U2:

Four empty rooms

Enter from the East

I went out a-wandering
Beneath an unknown sky
The heavens all shook violently
He caught my eye
Strange fruit fell
It struck me to the core
My heart became a single flame
It wanted nothing more
Stranger, enter from the East
Stranger, step inside this place
Oh, and own me, own me

The clock became a bullet hole
Cruel and unkind
It hurt me with its second hand
Alone another night
Stranger enter from the East
Stranger step inside this place

Blue, is that you?
Well, don`t bother knocking on my door this time
Blue, go be true for someone else
There`s no room inside this heart of mine
My heart has four empty rooms
Three wait for lightning and one waits for you

I must have you all to myself
Feel the full weight of your skin
I`ll hollow out my insides
To place you in
Stranger, enter from the East
Stranger, step inside this place
Oh, and own me, own me


Do you believe in shame?

Do you believe in love?
Do you believe in shame?
And if love can conquer all
Then why do we only feel the pain?

I heard you speak my name
Heard you singing The Stones
Maybe heard you laughing
in a line of static
On my telephone

So why your eyelids are closed,
Inside a case of rust
And did you have to change
All your poets fire into frozen dust

I've tried to justify it to
learn from your mistake
But where's the stupid lie that
has to make it's point
With such a pointless waste
[Más Letras en es.mp3lyrics.org/NU9]

Come out

Do you believe in shame?
Do you believe in love?
And if they taste the same
Would you love again or abandon both?

I don't think I ever can
Belive my friend has gone
Keep saying it's alright I'm
going to bring you back
But I know I'm wrong

There's nothing I can say
There's nothing left to do
It's just that lately I feel so damn lonely
When I think of you

And it may seem selfish now
But I'll hold on to the memory
Until all this fear is washed away
Do you believe in love?
Do you believe in life?
'Cos I believe a little part
of you inside of me
Will never die...

(Para escuchar la canción, ver el video del post "El soundtrack...", o sea, el ue está abajito)

junio 15, 2009

El soundtrack de la película de tu vida

Casi lloro escuchando este promo, después le sigue una canción riquísima para este lunes tan gris.

Yo sí sé dónde estás...

Una mariposa desnuda

Seguía a unos ciclistas desnudos y CASUALMENTE se me cruzó, otra vez, una mariposa. Ésta volaba cerca de mí, hasta que me acerqué para que me dijera unas cuantas palabras...






Horas antes, de madrugada, escuchaba a The Mission UK y U2. Una mezcla perfecta entre Original Butterfly of the species on a wheel... Y yo que sólo perseguía a unos encuerados montados en bicicletas por Paseo de la Reforma- Creo que a esta mariposa la arrollaron las ruedas de las bicicletas, y también a mi...





junio 12, 2009

Gaviota

Por fin encontré al Gaviota.Las malas lenguas dicen que se parece a mi...

video

Tu novio...

Jajajaja, no, no iba a dedicarle tiempo y letras a ese estúpido en mi blog. Este "novio" sí vale la pena que aparezca en mi espacio. Un beso a la dichosa mujer que necesita esta imagen.

junio 11, 2009

Erotismo dentro de Portugal

V: Esta noche quiero soñar contigo.
A: Bueno pues cuentame algo en lo que me relajo
V: Mejor vamos a hacer un cuento entre los dos. Yo escribo un párrafo y tu continúas y luego sigo yo y así...
A: Ok.
V: Comienzo...
A: Te leo
---
V: Alrak comenzó, sin darse cuenta, a tocarse el cuello. Estaba cansada. El agobiante calor de todo el día le molestaba, le hartaba. Tenía todas las ventanas abiertas y ni así podía sentir un poco de frescura en sus hombros. Estaba frente a una pantalla y no se había dado cuenta de que los tirantes de su blusa se habían resbalado. Ante esa pequeña cámara se mostraba sutil, excitada, acalorada, un poco cansada pero con una cierta dosis de adrenalina recorriéndole su vientre, sus muslos, sus caderas.

A: Sabía que tras esa pantalla, V la estaba mirando, que esperaba atento cada movimiento, en falso o no, que le mostrara más que esa poca piel que se mostraba bajo su vestido. Ella sonreía coquetamente al principio hasta que él le recordó la última cita que tuvieron y en la que ella se había perdido al sentarse en aquel sillón cómodo, confortable y tramposo. El "sillón de la verdad",
el sillón en el que unos labios comenzaron a besarle el cuello, a deleitarlo con la lengua, a olerlo como aquél que se aferra a un sutil olor que no sabe de donde llega. Por eso, frente a la computadora, ella no podía hacer más que evocar esos momentos con los ojos cerrados.

V: A media luz, él seguía sin perder ningún detalle de lo que la cámara mostraba. En ciertos momentos el brillo en su rostro era más intenso y una sonrisa se asomaba recurrentemente en Alrak, que yacía en su cama, soportando el calor de la portátil en su vientre. Aunque ella no sabía si era la computadora o los recuerdos de aquella noche lo que provocaban cierto calor en su cuerpo. Acostada, cerraba los ojos y revivía cuando esa lengua recorría su cuello, sus hombros, cuando la mano de V comenzó a resbalarse en su pecho hasta encontrar el pezón de su seno derecho. Sentía la humedad de su lengua en los labios, en su boca, en su lengua. Y entonces comenzó la lucha dentro de esa cavidad. Las dos serpientes rojas querían aprisionarse una a otra, mientras el calor de ambos cuerpos seguía provocándolos, excitándoos.

A: Y mientras lo recordaba, sus manos recorrían su cuerpo. Empezaron por su cuello, el punto débil de entrada, pero sus manos detuvieron y siguieron por sus hombros, sus pechos, sus piernas, su abdomen, su sexo, recordaba las manos de V acariciando toda su piel, leyendo sus puntos débiles y también los de insensibilidad, arañando y acariciando, humedeciendo con la lengua y chupando con la boca, así, tal y como había ocurrido un año atrás, así como la había imaginado meses atrás, así como la había pensado de toda la vida.

V: Si, había pasado un año y ambos querían verse nuevamente. La charla que mantenían era un pretexto para recordarse lo maravilloso de aquella noche. El destino impidió que ella (que precisamente hoy estaba cerca de ese sillón de la verdad) se atreviera a marcale a su celular y trabajar desde ahi, acomodada en el sillón y una Indio a su lado. Pero no era eso, ella deseaba que él estuviera dentro de ella, quería aprisionarlo con sus piernas, con su sexo húmedo, quería morderlo, y cada momento se sentía más excitada.

A: Y él... él no podia contenerse las ganas locas que tenia de quitarle aquel ligero vestido que le servía de pijama, de ver de nuevo su cuerpo desnudo por la madugada y quedarse dentro de ella para siempre, si eso fuera posible.

V: Quizá era imaginación o probablemente era cierto, pero él comenzó a notar en la cámara movimientos extraños. Parecía que ella manipulaba sus pezones erectos. Su rostro, a pesar de la oscuridad, reflejaba placer, deseo, lujuria. Sí, los tocaba, ahora estaba seguro de ello y él también comenzó a tocar su cuerpo, la plática le había provocado excitación y ahora podía presumir una erección bastante considerable. Por algunos momentos quiso viajar entre cables para poder estar cerca de ella, frente a ella y poder besarla, acariciarla, chuparla, morder sus deliciosos pezones,
subir poco a poco ese vestidito que se movía constantemente y deseó ella se desprendiera él. Quería verla desnuda y recordar el sabor de sus pechos.

A: Se le hacia agua la boca sólo de pensarlos, de recordarlos, de imaginarlos de nuevo entre sus manos.

V: Mientras él se excitaba más en cada momento, veía cómo las manos de ella le sugerían que en cualquier momento lo haría. Inevitablemente comenzó a masturbarse mientras la observaba. No importaba la música, era un deleite verla, imaginarla, saborearla a lo lejos...

A: Y recordó aquella noche en la que la cargó hasta su cama y la desnudó y la besó de cuerpo entero, de los pies a la cabeza, sin que quedara un solo centímetro sin conocer. Aquella noche en la que entró suavemente en su vagina y ella se aferraba a sostener la pared como si se fuera a caer, como si hubiera un terremoto, como si quisiera ver qué había más allá y con eso evocara lo que él quería encontrar al fondo, muy al fondo de su vagina, y ella no gritaba pero gemía; sus gestos hablaban más de lo que ella podía expresar con palabras o gritos. Y fue entonces cuando le ganó su agilidad de pantera. De un solo golpe lo dejó debajo de ella y se adueñó de él, ahora era ella la que no paraba, ahora era ella la que quería que él conociera lo que había al fondo, ahora era ella la que controlaba la entrada y salida de él en su vientre, con esa humedad calurosa que se desprende de los cuerpos cuando tienen sexo, con ese calor que ahora ella sentía por el clima de junio, con el agua hablando por su sexo porque las palabras no podían salir de su boca y él apretaba con sus manos sus caderas y ella apretaba con sus manos sus hombros.

V: Él seguía viéndola mientras se masturbaba y en un momento no pudo soportar más y le pidió que le mostrara sus pezones, que se despojara de ese vestido, estaba completamente descontrolado, sabía que ella también frotaba su clitoris mientras lo leía, podía reconocer perfectamente que su sexo se encontraba húmedo, observaba cómo se movía en su cama y
cómo deseaba que en este preciso momento la penetrara, que saboreara su sudor, sabía que en cualquier momento jalaría los tirantes de su vestido. Ella sentía su mirada y comenzó a resbalar sus tirantes de forma inmisericorde. Sabía que eso lo excitaba, sabía que no podía escribir, ver y masturbarse al mismo tiempo pero disfrutaba cada momento porque quería sentir sus manos en sus senos, quería sentir su lengua en el clitoris, quería sentir sus manos en sus nalgas, quería aprisionarlo. Se despojó completamente de ese vestido y comenzó a tocarse frente a él. El momento era delicioso: sus pezones aparecían en la pantalla...

A: Y se tocó con él en las manos, y en los labios y en el cuerpo. Se recostó y él pudo mirarla como si ella estuviera acostada tan cerca de él que hasta intento probar sus pezones, pero se dio cuenta de que era una simple pantalla que reproducía una imagen no nítida de ella.

V: Él continuó masturbándose mientras la veía tocarse, mientras veía sus pezones y los saboreaba como si los tuviera en la punta de su lengua; el calor de junio y la excitación hizo que ella comenzara a sudar más. La imagen en la pantalla no era tan clara pero en muchos momentos la claridad de sus pezones, de sus senos, de su vientre era exquisita.

A: El calor de la excitación hizo que él dejara de escribir por unos minutos para mirarla y para recrearla sentada sobre él, ahí en su cama, subiendo y bajando y gimiendo y con una gran sonrisa en la cara.



V: De golpe se le vinieron sabores a la lengua: el de su sudor, el de su piel, el de sus pezones, el de su sexo mientras ella seguía con ese delicioso movimiento encima de él. Era maravilloso observarla así; deseaba morder sus senos, aprisionarlos, chuparlos, comerlos...

V: -Estoy temblando... qué rico...

V: El maldito calor era isnorportable, él terminó en un largo gemido, mientras observaba el rostro de ella, con gotas de sudor resbalando sobre su frente...

A: Luego de hacer el amor dos, tres, cuatro veces, mientras ella paraba y despues todo volvía a iniciar con ese calor que hace que suba la bilirrubina, la líbido, la calentura y el deseo, ella se quedó dormida en su pecho, él la abrazaba y ella lo tenia aprisionado con su pierna derecha, él no podría salir, por lo menos en las siguientes tres horas que ella seguiría dormida...

V: Y justo en ese momento, la conexión de la webcam se caía, con el rostro de ella plácido, los ojos cerrados y sus bragas rojas en la mano...

junio 10, 2009

Drowning man

Postre

Tenías prisa de irte, de salir de ese lugar, de bajar rápidamente los escalones, de impedir de cualquier forma tocar el edredón blanco y, mucho menos, dar un profundo beso. Seguramente... seguramente... y se te olvidó comerte el postre...

junio 09, 2009

Original... muy original

Hace un tiempo canté una canción en mi departamento y de ahí salieron muchas fotos. Es una de las mejores reuniones que he tenido en mi vida. Aquí, una de esas tantas imágenes...


Recuerdo que en esa reunión un camarada, al que aún le guardo un gran aprecio a pesar de que ya no me habla, me videograbó con su celular Nokia N95. No sabía dónde estaba ese video pero al fin lo encontré. Ahí va...

video

Una y otra vez

Hoy me siento excitado
no domino mi deseo
todo mi cuerpo se agita
con sacudidas y fuego

quiero besar tu boca
como la primera vez
y apretar con mis manos
tus calidos senos

necesito sentir como crecen
tus pezones entre mis dedos
y que las lenguas bailen
lujuriosas en los besos

quiero ver como tu vientre
se aprieta contra el mio
y que enrosques tus piernas
mojandome con tu sexo

si, hoy necesito tanto
llenar todos tus huecos
que me duele no tenerte
y morirme por hacerlo

ver tus ojos que me miran
en los ultimos escarceos
que nos llevan a la dicha
cataratas de placer

y como esa sonrisa
amplia, y agradecida
se acerca para besarme
una y otra vez

junio 07, 2009

Cruel destino

"La encontré sin rumbo en la autopista de la vida,
haciendo de noche autostop, ligera de equipaje,
con los ojos inundados por un profundo coraje
y con la sonrisa de sus pálidos labios desprendida.

Detuve mis alas para rescatarla de su huida
y con su voz de niña me habló del ultraje,
con que el amor le exigía un duro peaje,
que la tenía muy triste, sola y abatida.

La escuché con dulzura y le regalé mi mirada,
mientras juntos viajábamos por un mundo pequeño,
rumbo a una cada vez más incierta madrugada.

Quise que su amor fuera para mí, que no tuviera dueño,
pero a pesar de mi devoción su alma ya estaba ocupada,
por el recuerdo de alguien que me privaba otra vez de mi sueño.

Y es que parece que la vida no deja de burlarse
de este pobre Capitán y le acerca repetidamente a una costa ya conquistada,
a una tierra sembrada por otras manos,
a ese cielo que ya cuenta con su propio y particular viento."

Ramón Martínez

Si tu quisieras