Poesía, imagen, video, amor, desamor, música, nuevas tecnologías, periodismo. Espacio de un ser humano que vive con esas premisas que mueven su vida; que deambula por el tiempo con los recuerdos de Octavio Paz, Bono, el 'Sup', Jesucristo. Siempre de la mano, y en el corazón, con una Campanita explosiva. Una Zyanbomba. Un amor. One.
octubre 27, 2011
La otra copa de brindis
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta
una mirada limpia sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis
es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse
qué sencillo y también
no importa que el futuro
sea una oscura maleza
la manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa
él se sintió optimista
nutrido
renovado
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a componer la euforia
a recoger su parte del botín
mas su mitad de amor
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella su cuerpo dce ningún modo era
la otra copa del brindis
y de nuevo se dijo
qué sencillo
pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza
sólo entonces pensó en ella
eligiéndola
y sin dolor sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.
Hablo de tu soledad
dijo el fulano
quisiera entrar al saco de tu memoria
apoderarme de ella
desmantelarla desmentirla
despojarla de su último reducto.
Tu soledad me abruma/ me alucina
dijo el fulano con dulzura
quisiera que en las noches me añorara
que me echara de menos
me recibiera a solas.
Pero sucede que/
dijo calmosamente la mengana/
si tu bendita soledad
se funde con la mía
ya no sabré si soy en vos
o vos terminás siéndome.
¿Cuál de los dos será
después de todo
mi soledad legítima?.
Mirándose a los ojos
como si perdonaran
perdonarse
adiós
dijo el fulano;
y la mengana
adiós.
octubre 14, 2011
octubre 13, 2011
Silencio
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.
octubre 05, 2011
La culpa es de uno
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
con un solo pronostico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
septiembre 21, 2011
Apenas y a penas
ojalá que no
pero esta vez acaso sea la última.
Con el deseo más tierno que otras noches
tentó las piernas de la mujer
que afortunadamente no eran de carrara
posó toda su palma sobre la hierbabuena
y sintió que su mano agradecía
viajó moroso y sabio por el vientre
se conmovió con valles y colinas
se demoró en el flanco y su hondonada
que siempre era su premio bienvenido
anduvo por los pechos eligiendo al azar
y allí se quedó un rato descifrando
con el pulgar y el índice reconoció los labios
que afortunadamente no eran de coral
y deslizó una mano por debajo del cuello
que afortunadamente no era de alabastro.
Pensó
ojalá que no
pero puede ser la última.
Y si después de todo
es la última vez.
Entonces cómo cómo haré mañana
de donde sacaré la fuerza y el olvido
para tomar distancia de esta orografía
de esta comarca en paz
de esta patria ganada
apenas y a penas
a tiempo y a dulzura
a ráfagas de amor.
septiembre 19, 2011
Asunción de ti
Quién hubiera creído que se hallaba
sola en el aire, oculta,
tu mirada.
Quién hubiera creído esa terrible
ocasión de nacer puesta al alcance
de mi suerte y mis ojos,
y que tú y yo iríamos, despojados
de todo bien, de todo mal, de todo,
a aherrojarnos en el mismo silencio,
a inclinarnos sobre la misma fuente
para vernos y vernos
mutuamente espiados en el fondo,
temblando desde el agua,
descubriendo, pretendiendo alcanzar
quién eras tú detrás de esa cortina,
quién era yo detrás de mí.
Y todavía no hemos visto nada.
Espero que alguien venga, inexorable,
siempre temo y espero,
y acabe por nombrarnos en un signo,
por situarnos en alguna estación
por dejarnos allí, como dos gritos
de asombro.
Pero nunca será. Tú no eres ésa,
yo no soy ése, ésos, los que fuimos
antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora
suenas un poco a mí.
Era sí pero ahora
vengo un poco a ti.
No demasiado, solamente un toque,
acaso un leve rasgo familiar,
pero que fuerce a todos a abarcarnos
a ti y a mí cuando nos piensen solos.
2
Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden y se igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora sólo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
3
Puedes querer el alba
cuando ames.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
He conservado intacto tu paisaje.
Lo dejaré en tus manos
cuando éstas lleguen, como siempre,
anunciándote.
Puedes
venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú.
Aunque mi voz te espere
sola en su azar
quemando
y tu dueño sea eso y mucho más.
Puedes amar el alba
cuando quieras.
Mi soledad ha aprendido a ostentarte.
Esta noche, otra noche
tú estarás
y volverá a gemir el tiempo giratorio
y los labios dirán
esta paz ahora esta paz ahora.
Ahora puedes venir a reclamarte,
penetrar en tus sábanas de alegre angustia,
reconocer tu tibio corazón sin excusas,
los cuadros persuadidos,
saberte aquí.
Habrá para vivir cualquier huida
y el momento de la espuma y el sol
que aquí permanecieron.
Habrá para aprender otra piedad
y el momento del sueño y el amor
que aquí permanecieron.
Esta noche, otra noche
tú estarás,
tibia estarás al alcance de mis ojos,
lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.
He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.
Mario Benedetti
Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry®
septiembre 06, 2011
Una carta de amor
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
septiembre 05, 2011
Quemar la nave
habrá que quemar las naves
pero antes habremos metido en ellas
nuestra arrogancia masoquista
nuestros escrúpulos blandengues
nuestros menosprecios por sutiles que sean
nuestra capacidad de ser menospreciados
nuestra falsa modestia y la dulce homilía
de la autoconmiseración
y no sólo eso
también habrá en las naves a quemar
hipopótamos de wall street
pingüinos de la otan
cocodrilos del vaticano
cisnes de buckingham palace
murciélagos de el pardo
y otros materiales inflamables
El día o la noche en que por fin lleguemos
habrá sin duda que quemar las naves
así nadie trendrá riesgo ni tentación de volver
es bueno que se sepa desde ahora
que no habrá posibilidad de remar nocturnamente
hasta otra orilla que no sea la nuestra
ya que será abolida para siempre
la libertad de preferir lo injusto
y en ese solo aspecto
seremos más sectarios que dios padre
no obstante como nadie podrá negar
que aquel mundo arduamente derrotado
tuvo alguna vez rasgos dignos de mención
por no decir notables
habrá de todos modos un museo de nostalgias
donde se mostrará a las nuevas generaciones
cómo eran París el whiski Claudia Cardinale
Mario Benedetti
Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry®
agosto 31, 2011
"¿Y si se lo propones?"
- "¿Por qué lo has abandonado, por qué lo dejaste de alimentar?"
- Lo sabes bien, este espacio se nutre de lo que estoy sintiendo en el preciso momento en que comienzo a escribir. Regularmente se me vienen a la cabeza ciertas escenas de películas, ciertos poemas y ciertas canciones que me hacen volar, que me hacen soñar. Pero en este momento están resguardados, están celosamente cuidados para que ninguno de ellos se asome y me delate. Si pasa eso, sabes que estoy perdido...
...
- No sé cómo empezar de nuevo. Creo que perdí esa capacidad de asombrarme, de deleitarme con un escrito, con una canción, con una estrofa. De seducir, de acercarme, de ser natural, de conectar con la mirada, con un pequeño roce. Quizás es temor de arriesgar, de ser electrizado. Por ahora, prefiero evitarlo.
- Yo te puedo ayudar, "just let it go".
- Voy a cubrir mis ojos, voy a caminar sin fijarme dónde piso. Ya muchas veces lo he hecho y de pronto ya estoy volando. Eso recuerdo y no las veces en que he tropezado. ¿Alguna vez has volado así, tan alto, tan natural, sin preocupaciones?
- Entonces creo que tu eres quien me ayudará.
- "Just let it go"...
...
- "Ya no lo pienses más, sólo hazlo."
- ¿Y si se muere?
- "Si eso es lo que quieres, hazlo y ya. Pero sin arrepentimientos. A mi no me lloriquees después".
- No es eso lo que quiero de manera tan literal. Hay veces que es mejor morir de amor, como el poema ese, ¿no?
- "Tu y tus malditos sentimentalismos. Como siempre".
- Tú qué sabes de sentimentalismos. No sabes lo que es hacerse el fuerte, el demostrar(te) que todo lo tienes bajo control. ¿Qué sabes de la necesidad de sentir(te) por un momento indefenso, extraño, abandonado, vulnerable? Seguramente no conoces esa estúpida y sentimental necesidad de un abrazo, una caricia, una palabra de aliento en tu oído.
- "Maricadas. Son puras maricadas. Mejor cuéntame una historia. Que no sea de amor -extra seca y sin hielo, por favor".
- ¿Ya te conté la de la turista franco-canadiense que se pasea por...
- "Sí, sí. Esa que sigues planeando hacerla en un cortometraje desde hace no sé cuánto tiempo".
- Contigo no se puede hablar. Pareciera que quieres escuchar -o leer- un relato erótico.
- " ¿Y estás en condiciones de contarlo, de escribirlo?"
- No necesariamente tiene que ser una vivencia. Puedo inventarlo. Aunque reconozco que necesito forzar mi mente para ello.
- "Ja. ¿Tú? ¿Forzar tu mente para un relato erótico?"
- ¿Sabes de lo que soy capaz? Creo que no. Y no voy a caer en tus provocaciones. Ahora necesito un poco de inspiración y no me estás ayudando.
. "Estás perdiendo intensidad, una de tus grandes cualidades. Ya sólo falta que digas que se te está comenzando a caer el cabello".
- Al menos tu sarcasmo me hace sonreír. Ya te dije que en este momento está blindado todo. Un viaje me caería bien. ¿Qué te parece Nueva York?
- "Nada mal, pero creo que te sería mejor escaparte a una playa de esas que acostumbras. Desconectarte de la gente, de la tecnología, del internet y de esas cosas que te hacen "blindarte". Pero esta vez no vayas solo"...
...
- "¿Y si se lo propones?"
agosto 09, 2011
julio 30, 2011
Sometimes You Can't Make It On Your Own
You’re telling me and anyone
You’re hard enough
You don’t have to put up a fight
You don’t have to always be right
Let me take some of the punches
For you tonight
Listen to me now
I need to let you know
You don’t have to go it alone
And it’s you when I look in the mirror
And it’s you when I don’t pick up the phone
Sometimes you can’t make it on your own
We fight all the time
You and I… that’s alright
We’re the same soul
I don’t need… I don’t need to hear you say
That if we weren’t so alike
You’d like me a whole lot more
Listen to me now
I need to let you know
You don’t have to go it alone
And it’s you when I look in the mirror
And it’s you when I don’t pick up the phone
Sometimes you can’t make it on your own
I know that we don’t talk
I’m sick of it all
Can – you – hear – me – when – I -
Sing, you’re the reason I sing
You’re the reason why the opera is in me…
Where are we now?
I’ve got to let you know
A house still doesn’t make a home
Don’t leave me here alone…
And it’s you when I look in the mirror
And it’s you that makes it hard to let go
Sometimes you can’t make it on your own
Sometimes you can’t make it
The best you can do is to fake it
Sometimes you can’t make it on your own.
Sorry (Baby can I hold you)
No es necesario decir que es una auténtica joya. Hermosa. Y además encontré una versión de Tracy con Pavarotti.
Sorry
Is all that you can't say
Years gone by and still
Words don't come easily
Like sorry, like sorry
Forgive me
Is all that you can't say
Years gone by and still
Words don't come easily
Like forgive, me forgive me
But you can say baby
Baby can I hold you tonight
Maybe if I told you the right words
At the right time you'd be mine
I love you
Is all that you can't say
Years gone by and still
Words don't come easily
Like I love you, I love you
julio 20, 2011
Alex
Pero ese miércoles y esa comida nunca llegaron.
...
Todos los días, sea de día, por la tarde, en la noche o de madrugada, inevitablemente recibo notificaciones/comunicados de cierta dependencia federal que me avisa de los logros en la lucha contra el narcotráfico, lavado de dinero y todos esos delitos que tienen que ver con la grave inseguridad que vive México desde hace unos años. También recibo cientos de notificaciones sobre los resultados en el ámbito cultural así como muchísimas invitaciones a presentaciones, conferencias de prensa o desayunos para justificar el presupuesto y conocer los próximos eventos que realizan las autoridades en dicha materia. En uno de tantos viernes, de regreso a casa borré sin leer todos esos correos. El fin de semana ya estaba encima y no tenía la menor intención de saber lo que ocurría en esos momentos. De hecho me puse a pensar si en ciertas oficinas de Comunicación Social la gente que ahí trabaja no tiene vida social, si no salen a bailar, a ponerse una infernal borrachera, a amarse o aunque sea a tener sexo.
...
La noche del domingo avanzó de forma prematura y eché de menos esas llamadas nocturnas cuando el fin de semana fallecía y una nueva semana comenzaba. Entre viejos recuerdos me quedé dormido y la mala costumbre de no apagar mi celular a un lado de mi cama mientras lo ponía a cargar interrumpió mi sueño con una notificación de Facebook. Una entrañable amiga me preguntaba, horrorizada, si ya me había enterado de lo que pasaba. Era un comunicado federal que presumía, de forma detestable, la detención de una persona en el aeropuerto internacional de la ciudad de México intentando viajar a Medellín (¿o era Calí?) con una cantidad considerable de dinero sin ser declarado ante las autoridades. Cuando leí el nombre y vi la foto me quedé pasmado, horrorizado. Esa imagen me lastimó y no podía creer lo que estaba leyendo/viendo. Era él. Era ese entrañable amigo con el que había hablado por teléfono unos días antes y con el que comería el miércoles siguiente.
...
Buscando más información me encontré, paradójicamente, con esto:
Inocentes... ¿Todo el año?
Viernes 28 de diciembre de 2007
Soy, como la mayoría de mis compatriotas, una persona sin problemas económicos. La economía de mi país es la mejor de la región latinoamericana; este año creció en 3.9%. La pobreza se ha ido erradicando porque “el gobierno de la República cumple”. Somos un ejemplo a seguir en materia de seguridad; en las calles bajó el índice delictivo, ya no hay enfrentamientos. El tráfico de drogas va a la baja; dos de los tres cárteles fueron desmembrados el año pasado. En el campo se han fumigado casi todos los sembradíos de drogas. Puedo viajar cuando quiero y a la hora que quiero, para eso trabajo.
Estoy literalmente, como dicen algunos, en el limbo.
Después de usar un champú me creció cabello, una faja logró que mi panza consumiera más de 10 kilos. Como Lorena Herrera, no tendré celulitis gracias a las cremas Goicoechea, y con el Mforce mi pareja ha llegado a tanto que tuve que contratar a otras mujeres para no sentirlo desperdiciado.
No crean que digo mentiras, es sólo que todo me lo he creído como una inocente palomita, y ahí tienen la consecuencia. No crean que nací un 28 de diciembre, más bien me han ido formando con el paso de los días; soy algo así como un producto de los que escucho. Y en mi país, México, vaya que hay gente que tiene mucho que decir y que prometer.
Basado en la inocencia, éste sería el mexicano producto de las promesas y declaraciones, de las bromas que hacen pensar que todos los días festejamos el de los Santos Inocentes. En España y en Estados Unidos —donde las inocentadas no son en diciembre, sino el 1 de abril y se llaman april fools— por único día, las bromas se publican en los diarios. En México aparecen cotidianamente en radio y televisión, en boca de políticos, vendedores de productos o delincuentes.
Que la economía mexicana crecerá en 3.9%, que el champú Cre-C te hará ver unos centímetros de cabello, que la Procuraduría General de la República trabajará duro en el combate al narcotráfico o que una toalla femenina hará que desaparezca el olor del periodo menstrual. La situación llegó a tal grado en eso de las toallas, que la Procuraduría Federal del Consumidor obligó a Saba a insertar una leyenda en su publicidad : “La veracidad de la información contenida en este mensaje no ha sido comprobada por la Profeco”.
Lo malo es que no hay controles para todo. Así que en aquello de la creación de un millón de empleos, el presidente Felipe Calderón, para eximir sus culpas, sólo tendría que decir: “Inocentes electores que se dejaron engañar”.
Que la selección de Hugo Sánchez va a ganar la Copa América, jua, jua, jua. Que el salario mínimo subió, pero dos pesos, apenas para comprar un bolillo.
Tampoco fue necesario que fuera día de los Santos Inocentes para que Francisco Ramírez Acuña, secretario de Gobernación, saliera a decir que Tabasco se fue en limpio y sin muertos, a pesar de que por lo menos 300 personas reclaman desaparecidos.
El Día de los Santos Inocentes nada tiene que ver con una broma, sino con la matanza que ordenara el rey Herodes contra los niños que se encontraran en Belén (Judea) y así terminar con la vida del recién nacido Jesús. Con los años ese día se convirtió en la contención de lo que en la Edad Media se llamaban los “días de locura” —la semana de Navidad al Año Nuevo— y los concentró en el 28 de diciembre diciendo que ese día era preciso para hacer bromas.
No en México, donde las farsas políticas, financieras, tecnológicas, comerciales y criminales se llevan a cabo en cualquier momento con la intención de engañar a millones de ciudadanos. Pero parece ser que esto ha dejado de funcionar. De acuerdo con un sondeo realizado recientemente por EL UNIVERSAL, la inocencia quedó en el baúl de los recuerdos. En él participaron 577 personas, y casi 90% de ellas respondieron con un “no” cuando se les preguntó si creían en los productos “milagrosos”.
Si todas las mujeres pudieran verse como modelos, por qué sólo hay cinco o seis, reza un dicho acuñado en Estados Unidos.
En cada evento político se leen discursos con promesas que la gente sabe que sólo se quedarán ahí, en las palabras, porque son imposibles de cumplir.
Aunque la cara más cruel de estas inocentadas es la que muestra la delincuencia, que con toda impunidad y casi siempre con la colaboración de autoridades trata de timar a la gente generándole terror.
Todos los días, en promedio, 360 mexicanos reciben una llamada para pedirles dinero o tarjetas telefónicas a cambio de no dañar a un familiar.
Pese a que a casi todos nos ha pasado, y que muchos sabemos que se trata de una farsa, hay muchos que siguen creyendo el cuento y pierden el dinero y en algunos casos hasta la salud.
Sólo en un país como éste, en el que se mezcla corrupción endémica con inocentes de tiempo completo, se puede concebir la existencia de una oficina que trabaja las 24 horas con 12 empleados por turno para atender a quienes les han intentado sacar dinero con engaños. A esta oficina del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración del DF se comunicaron en sólo un mes más de 13 mil personas.
Y sólo creyendo que somos inocentes la Suprema Corte de Justicia nos puede vender que el góber precioso no violó las garantías de Lydia Cacho, cuando todos oímos hasta la saciedad su confesión telefónica.
Se puede jugar en los medios con bromas y decir que uno es una inocente palomita que se dejó engañar, pero sólo una vez.
...
Creo que ni siquiera guardé ese miserable correo donde anuncian la detención. Y tampoco diré o que ha pasado tras ese encarcelamiento. Tan solo quiero decir que lo extraño, que me duele mucho saber su condición y que espero que en poco tiempo lo pueda ver otra vez, tan sonriente, tan mujeriego, tan amigo. Espero que pronto le pueda besar la mejilla como siempre lo hacíamos cuando nos saludábamos. Espero también poder seguir aprendiendo tanto de esa persona que me ha dado mucho como amigo. Espero que pronto salga del infierno, no me importa si es inocente o es culpable. Es mi amigo y con eso me quedo.
Te extraño, Alex. Te extraño, Loco-Troco-Moroco-Tropo. Te extraño, Alejo. Te extraño, Suver. Y sí, ya lloraremos juntos cuando hayas salido de ahí.
En ocasión de todos los finales
con su mezcla de muerte y precipicio
con el aroma amargo de la finitud
empalagando el ánimo
con esa luz de hielo matutino
que penetra debajo de los párpados.
Yo nunca resistí las despedidas
pero no sé por qué.
Me lo pregunto porque no ha supuesto
una sorpresa súbita casi ninguna de ellas.
He solido saber
con esa exactitud de los relojes
el lugar, el momento
la documentación y el escenario
en que sobrevinieron.
No hay engaño. El jueves diecinueve
era un jueves sin ti. Estaba escrito
mucho antes que las lágrimas
anunciasen el fin
y todo fin es único.
Las despedidas son como el otoño
inevitables pérdidas
vienen puntuales con aviso previo.
Nadie puede acusar de su tristeza
a la pequeña hoja tiritando dormida
en medio del camino.
De repente esa hoja me recuerda
los hoteles pintados de naranja.
Son dos cosas que llegan de otra época
igual que llega la bruma de noviembre.
Traen una carga de nostalgia limpia
sin traición ni sorpresa.
Y sin embargo el alma
no logra acostumbrarse en una vida.
Yo nunca resistí las despedidas
porque en cada una de ellas se marchita la voz
de todas las personas que yo he sido
y ya no puedo ser.
La mujer herida
con uñas y con dientes
sin red
sin salvavidas
aciertes a entender el vértigo insondable
que se extiende a los pies del desengaño.
Ella creyó encontrar la fuente del principio
cuando lo conoció, en medio de la tierra,
sin más escudo que su piel de hombre
bruñida por el sol igual que el oro viejo.
Lo amó sin precipicios ni preguntas
tiernamente, en silencio
con esa gratitud voluptuosa
que provoca la lluvia en primavera.
Todo era tan sencillo.
Los versos inflamados de poetas infinitos
parecían seguirla a todas partes
como si el corazón se hubiera convertido
en un fiel animal domesticado.
Porque no existe nada que perdure
una noche aprendió, como tantos lo hicieran
antes y después de ella,
que el amor es un río con cataratas propias
y remansos ajenos
que siempre desemboca en el océano.
Míralo de este modo: la vida te ha enseñado
siguiendo su costumbre de incansable maestra
cómo el alma dibuja
serenas cicatrices sobre viejas heridas.
Poema de Raquel Lanseros
julio 19, 2011
julio 06, 2011
julio 05, 2011
El último día de junio
con mi esperanza anual monótona (voy de ojalá en ojalá a los despueses)
me miro en esos rostros la máscara insolente de la edad
que tuve antes de terminar tan confianzudo con la muerte
repitiendo los mismos gestos por el mismo sueldo
ganándome la vida en esto de perderla entre papeles
desaprendiendo qué diablos pasa con el hombre
pero no hay vuelta que darle a nuestro orgullo"...
Y el último día de junio llovió mucho. Como si Dios estuviera desconsoladamente triste. O quizá el mundo estaba triste. O quizá era yo el que estaba así... Y aún así esperas que recuerde este día tan extraordinario mientras tu sigues temiendo en construir puentes que lleven a la felicidad?
El último día de junio no lo olvidé, es inevitable no recordarlo. Solo que mis felicitaciones, como siempre, están de sobra. Y sino, Mike & Little Rob lo pueden rebatir.
Salud.
Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry®
Falso abandono
estaré donde menos lo esperes
por ejemplo en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano horizonte
sin horas en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar de tu sueño
en la red esperando tus ojos
y mirándote.
Del multimencionado y publicado Poema Número Tres de Mario Benedetti.
Enviado desde mi oficina móvil BlackBerry®






